lunes, 13 de octubre de 2008

Criminalicemos Madrid

Si ayer teníamos una noticia hipócrita que venía de Inglaterra y en la que se comunicaba que la Federación Inglesa se negaba a jugar en el Bernabéu el amistoso España v Inglaterra, que ambas selecciones tienen pendiente en un futuro cercano, debido a los gritos racistas del coliseo blanco en el último amistoso internacional entre ambas selecciones, hoy se unía una noticia igual de absurda en forma de sanción de dos partidos al Atlético de Madrid, debido a los incidentes producidos en la última jornada de Champions League entre algunos seguidores rojiblancos y del Olympique de Marsella.



Muy curioso que las dos noticias apunten a Madrid y a sus dos estadios de fútbol, y muy sorprendente también que las dos noticias se produzcan tan a destiempo. ¿Acaso había ya fecha para el amistoso entre España e Inglaterra? ¿Por qué la UEFA toma esta decisión sobre el cierre del Calderón cuando sólo queda una semana para que se produzca el retorno de Fernando Torres al Manzanares y las entradas y los viajes ya están vendidos y organizados?

Se me escapa el motivo que haya provocado tanta prisa repentina en empañar la imagen de la ciudad de Madrid. Quizá los ingleses tengan el objetivo de empañar la candidatura para la Copa del Mundo de 2018 que la Federación Española de Fútbol ha comenzado a mover, Mundial al que los ingleses también aspiran, y por eso quizá venga bien aprovechar esta ocasión de mostrar Madrid como una ciudad racista y xenófoba. Quizá lo que exista sea un deseo de empañar la Carrera Olímpica de Madrid 2016, ahora que falta menos de un año para que se decida dónde será la próxima cita olímpica.



En cualquier caso, como aficionado, he de decir que entiendo que se sancionen los hechos, que se prohíba la entrada para siempre a los estadios a los energúmenos que utilizan el fútbol como excusa para desahogar su lado salvaje, pero también he de decir que siempre estaré en contra de lo de siempre, de que paguen justos por pecadores y de que 60.000 aficionados se conviertan en un daño colateral de la actitud de una treintena de desgraciados.

Afortunadamente, el Liverpool siempre será el Liverpool y no entiende de organismos y hoy ha emitido un comunicado expresándose en contra de la sanción, aunque velando por su propio interés, dado que en el comunicado únicamente mira por el bien de sus 3.000 aficionados:



REDS EXPRESS CONCERNS OVER UEFA MOVE
Paul Eaton 14 October 2008

Liverpool have written to UEFA to express their strong concerns over the timing of the decision to move next week's Champions League game against Atletico away from Madrid.

"To say the decision is a bit late in the day, is to put it mildly," said chief executive Rick Parry.

"We have 3,000 fans going to the game and we are extremely concerned for our supporters, the vast majority of whom have already made travel arrangements.

"If the match is played at least 300 kilometres from Madrid, it will cause major disruption, inconvenience and large additional expense for our fans.

"UEFA have to take their needs into account when making a final decision on the game."

lunes, 6 de octubre de 2008

El Liverpool se exige a sí mismo

Llevamos ya siete jornadas y el arranque de la Premier ha sido espectacular y viene con una noticia excelente: el Liverpool de Benítez quiere estar en la cabeza de la carrera.

Lo comprobé anoche, que me quedé viendo en diferido el partido entre City y Liverpool. Me lo pasé en grande disfrutando de la alegría de un equipo que quiere ser alguien, como el City, que vapuleaba a todo un Liverpool antes del descanso (golazos de Ireland y Garrido); y disfrutando también de la remontada de unos reds, que supieron aprovechar la expulsión de Zabaleta y quisieron sumar los tres puntos en su visita al City of Manchester, con un pletórico the Kid Torres.



He de decir que se me hizo muy raro ver a Robinho vestido de celeste. Desde la grada del Bernabéu le tenía cariño a este brasileño que nos deslumbró en su debut en Cádiz y al que le debemos la mitad de las dos últimas ligas blancas. Así que reconozco que ayer se me hizo extraño verle por la televisión en otro equipo, en otra liga y vestido con una camiseta diferente a la blanca, cuando precisamente yo volvía de un partido del Bernabéu donde había echado de menos la chispa, la magia, la verticalidad y el desborde que ofrecía este irregular genio brasileño, que aunque no acababa de explotar, era uno de los pocos que te ofrecían algo diferente en un encuentro.



Ayer le vi con muchas ganas y aunque no tuvo fortuna, sí que llevó peligro. Me gustaron también mucho Riera (que muy pronto volverá a la selección), Garrido (que demostró que será titular con Hughes en el City y marcó un golazo de falta), Ireland (que deslumbró con su gol) y por supuesto, el de Fuenlabrada, el que nos dió la Eurocopa, Fernando Torres, que sigue progresando adecuadamente y que ya puede presumir de ser uno de los mejores nueves de Europa.



Chelsea y United también sacaron buena nota en sus encuentros ligueros. Los blues ganaron en casa y suman ya 86 partidos de liga sin perder en casa (da vértigo sólo de pensarlo), mientras que los red devils ganaron 0-2 a domicilio en el siempre complicado Ewood Park donde Ferguson se enfrentó desde el banquillo con su ex-pupilo Paul Ince, que dirige ahora al Blackburn Rovers.

Quien pinchó fue el Arsenal de Wenger, que estuvo a punto de dejarse los 3 puntos en casa del Sunderland de Keane (parece que Ferguson aleccionó bien a sus chavales que hacen carrera en los banquillos de la Premier: Roy Keane, Mark Hugues, Paul Ince). El primer gol de Fabregas en esta temporada liguera ya en tiempo de descuento sirvió a los gunners para no alejarse excesivamente de la cabeza, donde misteriosamente se ha metido el Hull, que con una victoria en White Hart Lane, ocupa la tercera plaza de la tabla y hace temblar los cimientos de los Spurs que empiezan a dudar de los méritos de Juande para llevar las riendas de los londinenses.

lunes, 18 de agosto de 2008

Se alzó el telón de la Premier

Con el éxtasis latente de una Eurocopa inolvidable y metidos como estamos en plena vorágine de los Juegos Olímpicos de Pekín (aunque me resulta más chulo decir Beijing) comenzó el sábado esta Premier 2008/09 marcada por la clara continuidad en casi todos los equipos.

Parece que todos los clubs se han sumado a la máxima de "Si algo funciona, ¿por qué cambiarlo?" y ningún equipo ha optado por grandes movimientos. Supongo también que el gran desencadenante del mercado hubiera sido el traspaso récord de Cristiano Ronaldo, del que tanto se habló y que quizá hubiese provocado una serie de traspasos en cadena que finalmente no se han materializado: Cristiano al Madrid, Robinho al Chelsea, Drogba o Adebayor al Barcelona, Etoo a la Premier... Por no tener, no tenemos ni a Ronaldinho, el que hubiese sido un interesante animador semanal como jugador del City. Así pues, habrá que conformarse con las novedades de Deco y Bosingwa en el Chelsea, Robbie Keane en el Liverpool, Peter Crouch en el Portsmouth o Nasri en el Arsenal, como principales atractivos.



Afortunadamente, esta ausencia de novedades tiene una buena contrapartida. Los grandes se quedan en Inglaterra, y es que, dejando de lado el pesadísimo caso Cristiano, también llegó a peligrar la presencia de Lampard en el Chelsea (Mourinho lo quería para su Inter), de Xabi Alonso en Liverpool (la Juve aún anda detrás) o de Adebayor (por el que suspiraron Milan y BarÇa), unidos a los siempre comentados retornos al fútbol español de Arteta o Fábregas. El único que se desprendió de jugadores importantes fue el Arsenal, pero el maestro Wenger tendrá claro que sin Flamini ni Hleb su equipo podrá seguir rozando la excelencia un año más.

La Premier la podremos seguir disfrutando en TVE, que entre La 2 y Teledeporte nos hará sufrir semana tras semana para descubrir dónde demonios echan los partidos, qué días y a qué horas, y si nos meterán una carrera de caballos entre córner y saque de puerta.

Afortunadamente, la FA Cup cambió de manos y Canal+, apretada por ver cómo ha ido perdiendo los derechos de todas las competiciones (Premier, Calcio, Champions) pudo adquirir una competición que despreció estas últimas temporadas. Así que al menos, tendremos la tranquilidad de que podremos disfrutar de la copa inglesa independientemente de la audiencia que dén los equipos clasificados.

domingo, 8 de junio de 2008

Una Eurocopa 'light'...


... bueno, más que light, sin alcohol. Ni el whisky escocés, ni la guinness irlandesa, ni las pintas inglesas asomarán este año por tierras centroeuropeas. Este año vamos (voy) a echar mucho de menos a los equipos de las islas que siempre animan la competición de un modo u otro. Escocia en los 80, Eire en los 90, Inglaterra en los 60... todos han tenido su momento de gloria. En este post, quería recordar los mejores momentos de estas selecciones desde que tengo uso de razón, y como el primer campeonato del que realmente tengo recuerdos es de 'nuestro' mundial, ese mundial casposo del naranjito, los jugadores con bigote y los chandal de tactel, pues empezaré con los escoceses, que ese año vienieron a España a divertirse, y casi dan la sorpresa pasando a segunda ronda. Los Strachan, Dalglish, Souness, Archibald o Wark comenzaron goleando a los debutantes neozelandes por un contundente 5-2, el siguiente partido era contra los favoritos brasileños y pese a ir empatados a 1 en el descanso, sucumbieron por 4-1. Con la clasificación en el aire, a punto estuvieron de conseguirla en un emocionante partido frente a la URSS de Dassaev contra quienes empataron a 2 quedándose con la miel en los labios. Tras adelantarse por 1 a cero antes del descanso, los soviéticos empataron y a 6 minutos del final un error colegial de la zaga escocesa permitió a Shengelia ponerse por delante en el marcador, el excelente pero postrero gol de Souness solo agregó un poquito de emoción a los instantes finales del partido en los que incluso se reclamó un posible penalty por manos de un defensor ruso. Al final, por culpa de la goleada frente a Brasil, Escocia quedó eliminada.





Tras perderse la eurocopa de Francia 84, volvieron a los mundiales (Mexico en esta ocasión) de la mano de Sir Alex Fergurson que patinó de forma lamentable, consiguiendo un único punto con un triste empate a cero frente a Uruguay. Strachan anotó el único tanto escocés en la competición que solo sirvió para decorar un 2-1 frente Alemania. La Eurocopa del 88 tampoco contó con Escocia, sin embargo si acudieron a la cita mundial del 90 en Italia. Empezó mal el torneo cayendo ante la débil Costa Rica por un triste 1-0, en el segundo partido se resarcieron ganando a Suecia por 2-1 (con goles de Mo Johnston y Mc Call), pero el partido decisivo era contra la potente Brasil, ante la que cayeron derrotados por la mínima lo que les dejó apartados de la competición y se tuvieron que volver a tierras escocesas.

La eurocopa del 92 fue la siguiente piedra de toque para Escocia, el grupo que les tocó en suerte era fuerte, y en los dos primeros partidos perdieron contra Holanda y Alemania, al menos terminaron bien el torneo goleando por 3 a o la recién creada Confederación de Estados Independientes soviética que por entonces contaba con jugadores ilustres como Mikhailichenko, Dobrovolski, Onopko, Aleinikov, Kanchelskis....





El mundial de Estado Unidos del 94 pasó de largo, y fué la Eurocopa del 96 dónde se reencontraron con la alta competición, precisamente enfrentándose a sus vecinos ingleses que ejercían como anfitriones. Tras un empate a cero frente a Holanda, el partido frente a Inglaterra era decisivo para la clasificación, el partido fue igualado hasta que entrada la segunda parte Shearer adelantó a los ingleses, quienes poco después sufrieron de lo lindo cuando les pitaron un penalty en contra, sin embargo el capitán Mc Allister no tuvo suerte y David Seaman le detuvo el lanzamiento. El golpe moral fué duro, y definitivo cuando minutos después el conflictivo Gascoigne anotaba un gol antológico que ponía el 2-0 final y que apartaba de nuevo a los escoceses de la siguiente ronda, pese a vencer en el último partido por 1-0 frente a Suiza.





El mundial del 98 en Francia tampoco fue fácil para los chicos de Craig Brown, de nuevo les tocó en suerte la máldita Brasil, que con muchos apuros venció por 2-1. Un autogol de Boyd a los 5 minutos minó las ilusiones azules, sin embargo antes del descanso empató Collins de penalty, la suerte parece que quiso cebarse con el defensor del Celtic, y a falta de 15 minutos una carambola acabó en el hombro de Boyd para entrar mansamente en la portería defendida por el veterano Leighton. Una derrota cruel. En el segundo partido consiguieron un insuficiente empate contra Noruega, el perfecto gol de vaselina de Burley sirvió para neutralizar el gol inicial de Flo. Una victoria en el tercer partido contra la sorprendente Marruecos les daría el pase a cuartos, pero Escocia cayó estrepitosamente por 3-0 y otro año a casa con las ilusiones rotas.





Desde entonces los escoceses no han conseguido clasificarse para ningún otro campeonato, pese a que esta Eurocopa ha estado más cerca que nunca gracias al gran trabajo de Alex Mc Leish trabajando muy bien con chicos jóvenes, el último partido contra Italia fue decisivo, y estuvieron a un pasito de lograr la victoria que les habría dado la recompensa de disputar esta Eurocopa. Quizá tengamos la suerte de verles en la próxima copa del mundo.... Macedonia, Islandia, Noruega y Holanda serán sus reivales en la fase de clasificación.



sábado, 24 de mayo de 2008

De grandes copas a copichuelas

La final de la Champions es lo más grande del fútbol internacional a nivel de clubes, y el pasado miércoles pudimos darnos cuenta de ello. En el estadio Luzhniki de Moscú se juntaron todo el glamour y dinero del Chelsea de Abramovich con la tradición y el poder del United de los de Ferguson. Un duelo tan equilibrado como este era imposible que no terminase con un desenlace como el que tuvo, empate a 1-1. Todo parecía parejo, dos porteros extranjeros y veteranos, las estrellas de ambos equipos cumpliendo su papel anotando sus respectivos tantos (Lampard y Ronaldo), dos líneas defensivas de lo mas potente y aguerrido del mundo (Ferndinand y Vidic contra Carvalho y Terry), un centro del campo compacto y ordenado (Makekele y Ballack frente a Scholes y Carrick) una delantera que no ha estado a la altura de las circunstancias (ni Drogba ni Rooney estuvieron a la altura de una final) y una prorroga agónica que anunciaba a voces que los penalties volverían a ser los encargados de hacer llorar a unos y saltar de alegría a otros. En estas ocasiones, el encargado de soportar la cruz de la derrota suele ser uno de los estandartes del equipo, y tras el lanzamiento errado por Ronaldo parecía que el luso iba a ser el elegido para ello, un castigo demasiado cruel tras haber realizado una de las mejores temporadas de la historia en la Premier. Sin embargo, otro peso pesado del Chelsea, su eterno capitán John Terry, tuvo el resbalón más inoportuno de toda su carrera, justo en lanzamiento desde el punto de penalti que de haber entrado habría dado la primera copa de Europa al equipo londinense. Pero el fútbol es a veces así de cruel, y tras anotar el hombre record del Manchester (Giggs), fue el trotamundos Anelka quien falló el disparo decisivo otorgando el título de héroe del partido al holandés Van der Saar, quién doce años después volvía a recoger el preciado trofeo.

Mientras tanto, en el centro del terreno, las lágrimas de tristeza de Ronaldo, se convertían en lágrimas de alegría en cuestión de segundos y eran los ‘blues’ quienes asistían incrédulos al fatal desenlace.


Pero hoy he querido ‘desintoxicarme’ de estrellas, dinero, magnates, merchandising, glamour, jugadores mediáticos y demás tópicos de las grandes finales, para hablar de la final de la Copa de Escocia que enfrentaba al todopoderoso Rangers contra el desconocido Queen of the South de la Division One escocesa. Antes de sentarme a ver ese partido, pude disfrutar del partido de promoción a la Premier que nos depararía el tercer club que acompañaría a West Bromwich Albion y Stoke City. En Wembley se enfrentaban el Bristol City y el Hull City, el partido fue intenso y emocionante como si de una final se tratase, y al final quien se llevó el gato al agua y consiguió el triunfo que le aupa por primera vez en sus 89 años de historia fue el Hull gracias a una volea del incombustible Windass, quien a sus 39 años vivió probablemente el momento más emotivo de su carrera.

De Wembley a Hampden Park en 2 minutos para comprobar como un partido de guante blanco se puede convertir en un vibrante coche con incertidumbre hasta el final. El gran Glasgow Rangers se enfrentaba al modesto Queen of the South, tras los fracasos de la úlitma semana dónde vió como se le escapaba la final de la Copa de la Uefa tras perder por 2 a 0 frente al Zenith ruso y perder la liga escocesa en detrimento del Celtic al no poder con el Aberdeen en la última jornada. Sin embargo el modesto QoS llegaba con los deberes cumplidos tras haberse asegurado la participación en la próxima copa de la Uefa y terminar la temporada en un honroso cuarto puesto teniendo en cuenta que hace poco militaba en la segunda division (equivalente a la 2ªB española). Así pues los chicos del Rangers salieron a por todas dando un baño a los chavales del QoS a quienes parecía que les pesaban las botas en un escenario tan grande y ante un club de tanta entidad. Los goles de Beasley y Boyd antes del descanso auguraban un plácido partido para los azules (hoy de blanco), pero el comienzo de la segunda parte dio un giro de 360º y en tan solo 3 minutos los chicos del Queen anotaron dos golazos por medio de Thos tras una gran jugada y posteriormente tras un testarazo del gigantón Thomson. Los nervios atenazaron a los de Smith que pudieron incluso perder el partido, pero fue de nuevo su salvador Boyd quien anotó el 3-2 definitivo a falta de 20 minutos y dió una victoria agónica aunque merecida, que de algún modo reconoce la buena temporada de los del español Cuellar quién además se ha convertido en el mejor jugador de la liga escocesa en su primer año allí.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Todo listo en Moscú

Después de la final de la FA Cup que ganaba el Portsmouth al Cardiff por 1-0 con gol del ya legendario Kanu (quién mejor para entrar en la historia de este club del sur de Inglaterra), ya está todo preparado en Moscú para la que será la fiesta más internacional del fútbol inglés y el cierre de la temporada británica.

Será una fiesta a la que estarán invitados todos los amantes de este espectáculo que llena los estadios de cánticos y colores semana tras semana.

Como previa a la final de esta noche, me gustó mucho esta historia que contaba el periodista John Carlin en El País hace unos días.

Del holocausto a la final de Moscú

"Avram Grant será recibido en el vestuario del Chelsea igual que Camila en el funeral de Diana". - Pat Nevin, ex jugador, tras relevar el técnico israelí a Mourinho.


"Meir Grant perdió su fe en Dios cuando sus padres y cinco hermanas y hermanos murieron de hambre y frío en Rusia, huyendo de los nazis, durante la Segunda Guerra Mundial. Él y otro hermano que sobrevivió enterraron a los siete con sus propias manos en la helada estepa siberiana. Meir tenía 15 años. Al finalizar la guerra, volvió a Polonia, su país natal, y de ahí emigró a Israel, donde se casó y, en 1953, tuvo un hijo al que llamó Avram en homenaje a su padre. Jamás se podría haber imaginado el abuelo Avram, mientras contemplaba la aniquilación en cámara lenta de su familia, el destino que esperaría a su nieto tocayo, el actual entrenador del Chelsea. Su equipo, que le ha hecho famoso y admirado en todo el mundo, competirá en la final de la Liga de Campeones dentro de diez días y hoy mismo disputa el campeonato inglés, en ambos casos contra el Manchester United. Ambos equipos están igualados en puntos, pero el goal average del Chelsea es muy inferior, con lo cual el Manchester sólo tiene que ganar lo que será el último partido de la temporada, contra el Wigan, para llevarse el trofeo. Pero en la Champions nadie apostaría con convicción contra el Chelsea, que derrotó al Manchester hace un par de semanas en la Liga.



Lo sorprendente del caso es que, cuando Grant sustituyó en septiembre al poco querido pero brillante José Mourinho, todo el mundo futbolero (y esta columna no se excluye) supuso que la era gloriosa del Chelsea había concluido. Grant tenía menos experiencia que Pep Guardiola como entrenador de un equipo de primera fila. Lo extraordinario del caso (y lo que da razones para pensar que el escepticismo sobre el nombramiento de Guardiola quizá no esté justificado) es que, tras sólo ocho meses en el cargo, ha logrado lo mismo esta temporada que Alex Ferguson, entrenador del Manchester, en 22.

Grant, es verdad, heredó el equipo que había creado Mourinho, pero, si se tiene en cuenta que el trabajo de un entrenador a este nivel es fundamentalmente psicológico, que consiste ante todo en mantener la motivación de sus jugadores, lo que ha logrado el israelí desde la nada (o menos de la nada porque al principio los jugadores le menospreciaban abiertamente) no tiene precedentes. Sólo había que ver la hambrienta pasión con la que el Chelsea venció al Liverpool en las semifinales de la Champions para comprender que Grant posee la fórmula mágica que distingue a los grandes entrenadores, la que el escocés Ferguson, el del inagotable deseo ganador, ha patentado.

Lo que convierte la hazaña de Grant en una clásica película de Hollywood es que el escenario de lo que podría ser el día más importante de su vida será, de todos los países posibles, Rusia. El recuerdo del horror que vivieron en ese país sus abuelos y sus tíos le pesa y continúa definiendo su vida. Por eso se arrodilló y apoyó la frente en el césped tras el pitido final del partido con el Liverpool y por eso el día siguiente viajó a Polonia a conmemorar el Día del Holocausto en Auschwitz.

Grant sólo se enteró de la tragedia familiar en la adolescencia. Su padre ya no podía seguir ocultándole la verdad porque, noche tras noche, tenía pesadillas y se despertaba gritando. Meir, que tiene 80 años, dijo en una entrevista a un diario israelí en febrero que el secreto de la vida consiste en no perder el optimismo. Su familia lo define como un hombre alegre. Su hijo, en cambio, no lo es. En público al menos, Grant es lúgubre, como si estuviera consumido por una permanente melancolía. Pero, si gana en Moscú, los gritos de su padre, esta vez de orgullo y júbilo, le convertirán en el hombre más feliz del mundo."

lunes, 12 de mayo de 2008

Glory, glory, Man United...



Decía sir Bobby Charlton que no había mejor forma de rendir homenaje a los Busby Babes, en éste, el quincuagésimo aniversario de la tragedia de Munich, que ganando la Copa de Europa que ellos no se pudieron traer. Y probablemente esté en lo cierto, pero supongo que hoy se habrá dado por más que satisfecho al presenciar la consecución del decimoséptimo título liguero del United, que se pone a tan sólo un campeonato de los dieciocho que posee su eterno rival, el Liverpool.

Y es que el United dependía esta tarde de sí mismo para proclamarse campeón y decidía resolver el partido sin tener que estar pendiente de lo que hacía el Chelsea en Stamford Bridge o sin tener que recurrir a la épica o la heroica de los minutos finales por no haber hecho bien los deberes. Con la concentración, la seriedad habitual y el buen hacer de los hombres de arriba finiquitaba un partido que se le ponía de cara con un penalty cometido sobre Rooney y que Cristiano Ronaldo transformaba en su trigésimoprimer gol en Premier (ahí queda eso).



Pero para evitar sorpresas desagradables, el partido lo cerraba en el segundo tiempo a escasos minutos del final the Welsh Wizard, el mago galés. Ryan Giggs colocaba con su guante izquierdo el 0-2 en el marcador, celebrando de esta forma el hecho de que hoy igualaba el número de partidos jugados por sir Bobby Charlton con la camiseta del United, cifra que muy posiblemente podrá superar en la final de la Copa de Europa de dentro de diez días, convirtiéndose en el jugador que más veces habrá vestido la elástica del Manchester United en toda la historia.

Justo premio por tanto esta liga para un United intratable en Old Trafford (17 victorias en 19 partidos, con sólo 7 goles en contra), ofensivo (58 goles era su diferencia de goles, muy superior a los 39 del Chelsea), y espectacular en muchos momentos de los partidos vividos esta temporada. Una liga que será recordada inevitablemente, y con todo merecimiento, como la liga de Cristiano Ronaldo, por los 31 goles del portugués, que nos ha dejado minutos de auténtica locura y goles de muy bella factura.



La jornada nos traía además una buena noticia. Y es que el Fulham afortunadamente conseguía salvarse con su victoria en Portsmouth. Una buena noticia, aunque sea una pena que dicha permanencia sea a costa del Reading, que ha recibido demasiado castigo a su irregular temporada. Al Reading le acompañarán el Birmingham y el humillado Derby County, que se despide de la Premier con una cifra de victorias absolutamente vergonzosa: UNA VICTORIA en treintayocho partidos.

Dentro de diez días tendremos el perfecto colofón para cerrar la temporada, una final de Copa de Europa entre los dos mismos protagonistas de la Premier: Chelsea y Manchester United, aunque antes tendremos esa joya que es la final de la FA Cup en Wembley entre Portsmouth y Cardiff City, y que será una auténtica fiesta del fútbol inglés.