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sábado, 20 de diciembre de 2008

Bombazo en Europa

Pasó lo que tenía que pasar y que era raro que no hubiese sucedido ninguno de estos últimos años siendo ambos equipos abonados a la Champions... que saliese la bolita del Real Madrid e instantes después saliese la bolita del Liverpool, viviéndose así el auténtico bombazo en el sorteo de octavos de final de la Copa de Europa: dos gigantes de Europa frente a frente.



Ya habrá tiempo de hacer retrospectivas, de hablar de las catorce Copas de Europa que pondrán sobre el césped uno y otro, de esos dos capitanes que tantos valores representan partido tras partido, de esos dos escenarios de lujo sobre los que veremos bellísimos duelos como el que enfrentará a Casillas y a Torres... La ocasión lo merece y trataremos de hablar de esta eliminatoria de octavos como se merece.



De entrada diré que es un cruce que está claramente a favor del Liverpool, y que sólo podrá sacar el Madrid adelante con mucha suerte y con una inspiración descomunal del poco talento que atesora su plantilla en estos momentos (Guti, tal vez Robben, tal vez Higuaín).

Pero hay tiempo, hay tiempo de preparar la eliminatoria como debe ser. Juande Ramos acaba de llegar y tiene margen para mejorar el juego de la plantilla. En cualquier caso, si hay que caer, ¡qué mejor que caer en el mítico Anfield! Para caer en Roma o en Atenas, mejor caer en Liverpool.

De momento yo ya me voy a poner a buscar entradas, que igual que hace unos años nos encargamos de ir a Highbury a cerrar el mítico estadio gunner, sería bonito poder ir a Anfield a cantar el "You´ll never walk alone" y a festejar con la afición red una eliminatoria tan apasionante como ésta que nos ha regalado esta edición de la Copa de Europa.

sábado, 24 de mayo de 2008

De grandes copas a copichuelas

La final de la Champions es lo más grande del fútbol internacional a nivel de clubes, y el pasado miércoles pudimos darnos cuenta de ello. En el estadio Luzhniki de Moscú se juntaron todo el glamour y dinero del Chelsea de Abramovich con la tradición y el poder del United de los de Ferguson. Un duelo tan equilibrado como este era imposible que no terminase con un desenlace como el que tuvo, empate a 1-1. Todo parecía parejo, dos porteros extranjeros y veteranos, las estrellas de ambos equipos cumpliendo su papel anotando sus respectivos tantos (Lampard y Ronaldo), dos líneas defensivas de lo mas potente y aguerrido del mundo (Ferndinand y Vidic contra Carvalho y Terry), un centro del campo compacto y ordenado (Makekele y Ballack frente a Scholes y Carrick) una delantera que no ha estado a la altura de las circunstancias (ni Drogba ni Rooney estuvieron a la altura de una final) y una prorroga agónica que anunciaba a voces que los penalties volverían a ser los encargados de hacer llorar a unos y saltar de alegría a otros. En estas ocasiones, el encargado de soportar la cruz de la derrota suele ser uno de los estandartes del equipo, y tras el lanzamiento errado por Ronaldo parecía que el luso iba a ser el elegido para ello, un castigo demasiado cruel tras haber realizado una de las mejores temporadas de la historia en la Premier. Sin embargo, otro peso pesado del Chelsea, su eterno capitán John Terry, tuvo el resbalón más inoportuno de toda su carrera, justo en lanzamiento desde el punto de penalti que de haber entrado habría dado la primera copa de Europa al equipo londinense. Pero el fútbol es a veces así de cruel, y tras anotar el hombre record del Manchester (Giggs), fue el trotamundos Anelka quien falló el disparo decisivo otorgando el título de héroe del partido al holandés Van der Saar, quién doce años después volvía a recoger el preciado trofeo.

Mientras tanto, en el centro del terreno, las lágrimas de tristeza de Ronaldo, se convertían en lágrimas de alegría en cuestión de segundos y eran los ‘blues’ quienes asistían incrédulos al fatal desenlace.


Pero hoy he querido ‘desintoxicarme’ de estrellas, dinero, magnates, merchandising, glamour, jugadores mediáticos y demás tópicos de las grandes finales, para hablar de la final de la Copa de Escocia que enfrentaba al todopoderoso Rangers contra el desconocido Queen of the South de la Division One escocesa. Antes de sentarme a ver ese partido, pude disfrutar del partido de promoción a la Premier que nos depararía el tercer club que acompañaría a West Bromwich Albion y Stoke City. En Wembley se enfrentaban el Bristol City y el Hull City, el partido fue intenso y emocionante como si de una final se tratase, y al final quien se llevó el gato al agua y consiguió el triunfo que le aupa por primera vez en sus 89 años de historia fue el Hull gracias a una volea del incombustible Windass, quien a sus 39 años vivió probablemente el momento más emotivo de su carrera.

De Wembley a Hampden Park en 2 minutos para comprobar como un partido de guante blanco se puede convertir en un vibrante coche con incertidumbre hasta el final. El gran Glasgow Rangers se enfrentaba al modesto Queen of the South, tras los fracasos de la úlitma semana dónde vió como se le escapaba la final de la Copa de la Uefa tras perder por 2 a 0 frente al Zenith ruso y perder la liga escocesa en detrimento del Celtic al no poder con el Aberdeen en la última jornada. Sin embargo el modesto QoS llegaba con los deberes cumplidos tras haberse asegurado la participación en la próxima copa de la Uefa y terminar la temporada en un honroso cuarto puesto teniendo en cuenta que hace poco militaba en la segunda division (equivalente a la 2ªB española). Así pues los chicos del Rangers salieron a por todas dando un baño a los chavales del QoS a quienes parecía que les pesaban las botas en un escenario tan grande y ante un club de tanta entidad. Los goles de Beasley y Boyd antes del descanso auguraban un plácido partido para los azules (hoy de blanco), pero el comienzo de la segunda parte dio un giro de 360º y en tan solo 3 minutos los chicos del Queen anotaron dos golazos por medio de Thos tras una gran jugada y posteriormente tras un testarazo del gigantón Thomson. Los nervios atenazaron a los de Smith que pudieron incluso perder el partido, pero fue de nuevo su salvador Boyd quien anotó el 3-2 definitivo a falta de 20 minutos y dió una victoria agónica aunque merecida, que de algún modo reconoce la buena temporada de los del español Cuellar quién además se ha convertido en el mejor jugador de la liga escocesa en su primer año allí.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Todo listo en Moscú

Después de la final de la FA Cup que ganaba el Portsmouth al Cardiff por 1-0 con gol del ya legendario Kanu (quién mejor para entrar en la historia de este club del sur de Inglaterra), ya está todo preparado en Moscú para la que será la fiesta más internacional del fútbol inglés y el cierre de la temporada británica.

Será una fiesta a la que estarán invitados todos los amantes de este espectáculo que llena los estadios de cánticos y colores semana tras semana.

Como previa a la final de esta noche, me gustó mucho esta historia que contaba el periodista John Carlin en El País hace unos días.

Del holocausto a la final de Moscú

"Avram Grant será recibido en el vestuario del Chelsea igual que Camila en el funeral de Diana". - Pat Nevin, ex jugador, tras relevar el técnico israelí a Mourinho.


"Meir Grant perdió su fe en Dios cuando sus padres y cinco hermanas y hermanos murieron de hambre y frío en Rusia, huyendo de los nazis, durante la Segunda Guerra Mundial. Él y otro hermano que sobrevivió enterraron a los siete con sus propias manos en la helada estepa siberiana. Meir tenía 15 años. Al finalizar la guerra, volvió a Polonia, su país natal, y de ahí emigró a Israel, donde se casó y, en 1953, tuvo un hijo al que llamó Avram en homenaje a su padre. Jamás se podría haber imaginado el abuelo Avram, mientras contemplaba la aniquilación en cámara lenta de su familia, el destino que esperaría a su nieto tocayo, el actual entrenador del Chelsea. Su equipo, que le ha hecho famoso y admirado en todo el mundo, competirá en la final de la Liga de Campeones dentro de diez días y hoy mismo disputa el campeonato inglés, en ambos casos contra el Manchester United. Ambos equipos están igualados en puntos, pero el goal average del Chelsea es muy inferior, con lo cual el Manchester sólo tiene que ganar lo que será el último partido de la temporada, contra el Wigan, para llevarse el trofeo. Pero en la Champions nadie apostaría con convicción contra el Chelsea, que derrotó al Manchester hace un par de semanas en la Liga.



Lo sorprendente del caso es que, cuando Grant sustituyó en septiembre al poco querido pero brillante José Mourinho, todo el mundo futbolero (y esta columna no se excluye) supuso que la era gloriosa del Chelsea había concluido. Grant tenía menos experiencia que Pep Guardiola como entrenador de un equipo de primera fila. Lo extraordinario del caso (y lo que da razones para pensar que el escepticismo sobre el nombramiento de Guardiola quizá no esté justificado) es que, tras sólo ocho meses en el cargo, ha logrado lo mismo esta temporada que Alex Ferguson, entrenador del Manchester, en 22.

Grant, es verdad, heredó el equipo que había creado Mourinho, pero, si se tiene en cuenta que el trabajo de un entrenador a este nivel es fundamentalmente psicológico, que consiste ante todo en mantener la motivación de sus jugadores, lo que ha logrado el israelí desde la nada (o menos de la nada porque al principio los jugadores le menospreciaban abiertamente) no tiene precedentes. Sólo había que ver la hambrienta pasión con la que el Chelsea venció al Liverpool en las semifinales de la Champions para comprender que Grant posee la fórmula mágica que distingue a los grandes entrenadores, la que el escocés Ferguson, el del inagotable deseo ganador, ha patentado.

Lo que convierte la hazaña de Grant en una clásica película de Hollywood es que el escenario de lo que podría ser el día más importante de su vida será, de todos los países posibles, Rusia. El recuerdo del horror que vivieron en ese país sus abuelos y sus tíos le pesa y continúa definiendo su vida. Por eso se arrodilló y apoyó la frente en el césped tras el pitido final del partido con el Liverpool y por eso el día siguiente viajó a Polonia a conmemorar el Día del Holocausto en Auschwitz.

Grant sólo se enteró de la tragedia familiar en la adolescencia. Su padre ya no podía seguir ocultándole la verdad porque, noche tras noche, tenía pesadillas y se despertaba gritando. Meir, que tiene 80 años, dijo en una entrevista a un diario israelí en febrero que el secreto de la vida consiste en no perder el optimismo. Su familia lo define como un hombre alegre. Su hijo, en cambio, no lo es. En público al menos, Grant es lúgubre, como si estuviera consumido por una permanente melancolía. Pero, si gana en Moscú, los gritos de su padre, esta vez de orgullo y júbilo, le convertirán en el hombre más feliz del mundo."

martes, 29 de abril de 2008

La Premier toma Moscú

Tras la victoria del United ante el Barcelona en Old Trafford con gol de Scholes, podemos ya decir que esta temporada la final de la Champions League no sólo tendrá el clásico protagonismo inglés al que nos ha habituado estos últimos años, sino que lo tendrá por partida doble, como ya hizo el fútbol español en 2000 (Madrid y Valencia) o el italiano en 2003 (Milan y Juve).

El fútbol británico afianzará además su dominio, porque con esta final serán ya cuatro los años consecutivos en los que la gran fiesta del fútbol europeo tiene un protagonista inglés (Arsenal en 2006, Liverpool en 2005 y 2007), cuatro años en los que ha habido cinco finalistas ingleses frente a dos italianos y uno español.



Y es que después de unos meses en los que se llegó a barajar la posibilidad de que la Premier League comenzase una época de "colonialismo" disputando una jornada liguera extra fuera de Inglaterra en mercados emergentes como India, Corea o China, parece que no ha habido una mejor forma de publicitarla que copando el protagonismo de la gran fiesta del fútbol europeo de clubes en una final que, curiosamente, se disputará prácticamente en Asia.

Es cierto que ha sido una eliminatoria muy poco vistosa para el United, que ha mostrado una cara fea y rácana, muy alejada del fútbol alegre y vertiginoso con el que nos ha deslumbrado toda la temporada. Han sido dos partidos donde el BarÇa ha puesto el toque (y Messi e Iniesta las escasas jugadas de peligro) y donde el United jugó como mejor podía al BarÇa. Y es que entrar a un combate abierto con los de Rijkaard muy probablemente habría supuesto un suicidio para los de Alex Ferguson, que parecía tener muy aprendida la lección tras las eliminaciones ante el Madrid o el Milan en temporadas anteriores en Old Trafford.

Pero Ferguson, conocedor como nadie de la inferioridad de los suyos en el centro del campo (a ver quién combate un medio con peloteros como Xavi-Iniesta-Deco-Messi), regaló encantado la pelota al Barcelona, y confió en la solidaridad del bloque (qué carreras de Tévez presionando) y en que su goleador por excelencia cazase alguna en su solitaria pelea contra la defensa culé.

Y la jugada le salió bien al escocés, porque pese a que el BarÇa tuvo la pelota y continua sensación de peligro, apenas creó ocasiones claras sobre la portería del United en ciento ochenta minutos de juego. Eso sí, no fue el portugués el que cazó la que esperaba Ferguson, sino el excelente Paul Scholes que una temporada más nos volvió a dejar una guinda a los aficionados en forma de golazo, tras su excelente toque de balón en los metros finales que partido tras partido nos regala.





Mucho me temo que ahora vendrán lecturas fáciles y juicios rápidos sobre Cristiano Ronaldo. Y es que noto cierta obsesión por comparar al extremo portugués con el argentino del BarÇa o con el brasileño del Milan. No entraré en comparaciones absurdas porque me parecen jugadores muy diferentes y perfectamente complementarios en un equipo, pero si bien es cierto que un gran jugador tiene que aparecer en los momentos decisivos, y el portugués no lo ha hecho demasiado en esta eliminatoria, también diré que Cristiano Ronaldo ha sido víctima de su propio nerviosismo (quizá le pesó en exceso el querer arreglar el penalty fallado) y de un planteamiento excesivamente rácano de sir Alex Ferguson, más preocupado en acumular hombres detrás de la línea de medios del BarÇa que de intentar penetrar con sus goleadores Rooney (hoy ausente) y Ronaldo en la defensa culé. Aún así, conviene recordar que provocó el penalty del Camp Nou (aunque lo fallase), que fue víctima de otro penalty de Márquez en el partido de ida, y que hoy ha aparecido en momentos claves para llevar el peso del United en el ataque, dejando con su rapidez pases bastante decisivos sobre el área pequeña blaugrana, o iniciando la jugada del gol de Scholes, donde hasta tres jugadores se encargaban de taparle.



No creo que se pueda juzgar a Ronaldo por esta eliminatoria, como tampoco creo que se puede juzgar a Iniesta (sustituido),o a Bojan o a Etoo (ausentes). Saldré en su defensa recordando ningún jugador llevaba nunca a estas alturas de la temporada treinta y ocho goles marcados en Inglaterra, y Ronaldo no sólo lo ha hecho, sino que ha sido fundamental para que el United se metiese en una final de la Champions nueve años después y se disponga a revalidar el título de campeón de Liga por segundo año consecutivo, habiendo conseguido en su momento desestabilizar lo suficiente a un Chelsea de Abramovich y Mourinho, que en su día parecía una auténtica máquina confeccionada para ganar partidos y títulos.

jueves, 10 de abril de 2008

El mejor escaparate

No hay mejor escaparate en el fútbol actual de clubes que la mítica Copa de Europa, y Liverpool y Arsenal tuvieron a bien dejarse para la vuelta de los cuartos de final todo lo mejor que tenían en su repertorio.

Tras dos empates a uno en ocho días, bastantes conservadores y con mucha más precaución que atrevimiento, llegó la hora de la verdad con un partido que podía medir el éxito o fracaso de toda una temporada.

Se esperaba un Liverpool más bien conservador con Carragher, Hypia, Skrtel y Fabio Aurelio firmes atrás , un medio trabajador con Mascherano y Alonso ocupándose de contrarrestar la fluidez de balón del Arsenal y talento ofensivo arriba con the Kid Torres y Peter Crouch esperando cazar algún balón de Gerrard y Kuyt. Prácticamente un equipo de lujo para la trabajada libreta de Benítez, y muy diferente al Arsenal de Wenger, mermado por la baja forma de Van Persie recién recuperado de su lesión, y sin otras piezas clave como Rosicky o Da Silva, lesionado de gravedad cuando más importante estaba siendo en el momento álgido de la temporada.

El duelo comenzó con un dominio abrumador del Arsenal, que parecía decidido a hacer historia consiguiendo el pase a semis en el mismísimo Anfield Road. Wenger sabía cómo dar una lección en este estadio (ya lo hizo el año pasado con un claro 3-6 en Carling, en aquella noche mágica de Baptista) y parecía que se sabía los puntos clave donde atacar el armazón de Benítez. Así, tras una jugada de toque muy bien trenzada, Diaby se plantaba ante Reina y situaba el 0-1 en el marcador.

Pero la pizarra de Benítez tiene muchos recursos, y cuando peor estaba el Liverpool, un córner perfecto ponía la igualada en la eliminatoria. Centro perfecto del capitán Gerrard y cabezazo medido de Sami Hyypiä a la mismísima escuadra, que Fabregas no alcanzaba a sacar bajo palos, y que hacía estallar Anfield.

Una fiesta de primera parte llegaba al descanso con un clásico 1-1, el tercero en tan pocos días. ¿Se quedaría así la cosa y llegarían a los penalties? La historia esta vez fue distinta.

El Liverpool se sabía muy superior físicamente (no hay más que ver cómo acaban las temporadas los equipos de Benítez y el tremendo bajón de este Arsenal estas últimas semanas con una victoria en sus últimos siete partidos), y se dedicó a ahogar la salida de un Arsenal desconectado en una atmósfera sensacional de los aficionados reds. Y así, en el minuto 69, llegaba el golazo de Fernando Torres: baja un balón con el pecho, se revuelve y realiza un disparo a la media vuelta a la escuadra ante el que nada puede hacer Almunia. 2-1 y la eliminatoria que parecía que se quedaba en Liverpool.



Pero esto es la Copa de Europa y un gol cambia todo, y así fue. Theo Walcott, la gran promesa británica que parecía no aparecer nunca, cogía el balón casi en su propia área, comenzaba a sortear las distintas camisetas del Liverpool que salían a su paso durante 75 metros, y dejaba la pelota a Adebayor para que sólo tuviera que empujarla. 2-2 y locura en el banquillo de Wenger a sólo seis minutos del final.



El golazo de Torres quedaba reducido a la nada con el jugadón de Walcott, y parecía que la brillante exhibición del Arsenal ante el Milan, tendría continuidad con la eliminación del Liverpool en Anfield. Pero los partidos tan decisivos muchas veces se deciden por uno o dos detalles y The Kop volvió a rugir.

El turno esta vez era para otro jugador que tampoco ha acabado de explotar, pero sí que ha dejado muestras de calidad en más de un partido esta temporada: Ryan Babel. Cogía el balón en el borde del área, metía su explosividad en el arranque y Kolo Touré, tan decisivo y fundamental en otras ocasiones, le entorpecía lo justo para que se desequilibrara y el sueco Peter Fröjdfeldt pitara penalty. Algo riguroso pero penalty a fin de cuentas.

Le tocaba esta vez al gran capitán decidir el rumbo de la temporada. Unas semis de Champions, una vez más, con el rotundo éxito que supone para Rafa Benítez y su Liverpool, o eliminación trágica a tres minutos del final. Steven Gerrard, jugador con mayúsculas donde los haya, tuvo la sangre fría y no le pudo la situación. Con la tranquilidad de quien lanza un penalty en un torneo veraniego, apuntó alto y la colocó cerca de la escuadra.



3-2 y pase a semifinales, sellado con un posterior cuarto gol, de Babel esta vez, que daban la total tranquilidad a la grada de Anfield y a nosotros, los aficionados, la felicidad por haber presenciado uno de los mejores partidos de toda la temporada, y quizá uno de los mejores Liverpool v Arsenal de la historia.

La Premier, una vez más, sigue mandando en Europa con tres equipos en semifinales, por más que aún queden aficionados que discutan la supremacía actual del fútbol británico.

sábado, 15 de marzo de 2008

Una de bombos

Fue semana de sorteos en Inglaterra. El lunes, sorteo en el Soho londinense para determinar las semis de la FA Cup, y el viernes, bombo mucho más emocionante para ver qué rivales tenían los cuatro equipos ingleses en los cuartos de final de la mítica Copa de Europa.

Las semis de la FA Cup depararon los partidos West Bromwich Albion v Portsmouth y Barnsley v Cardiff, y los dos encuentros se jugarán en Wembley los días 5 y 6 de abril. Es cierto, que quizá serían más llamativas unas semis Arsenal v Liverpool y United v Chelsea, pero yo particularmente me alegro mucho por estos equipos humildes, como el Barnsley, que en menos de un mes ha dado un regalo inmejorable a sus aficionados, con victoria en Anfield Road y victoria en su campo ante el multimillonario Chelsea.



Además, para ver esos partidos del estilo Arsenal v Liverpool, ya tenemos los cuartos de la Champions League, donde los cuatro ingleses tuvieron suerte dispar. Arsenal y Liverpool se medirán entre sí, jugando la ida en el Emirates y la vuelta en Anfield, y tienen a la vista un hipotético cruce de semis ante el Chelsea (que jugará ante el Fenerbahce). Por tanto, la presencia de un equipo inglés en la final de Moscú es casi segura.



Por el otro lado del cuadro, el Man United se medirá a la Roma, con el morbo del 7-1 del año pasado, jugando la vuelta en casa, como el Chelsea. En las semis, la presencia del Barcelona también es más que probable, pues los de Rijkaard se medirán a la otra perita en dulce del bombo: el Shalke 04 alemán.

En la UEFA, tras la jornada negra del miércoles (el Tottenham y el Everton cayeron en la tanda de penalties, tras igualar los resultados adversos de la ida), al único representante del Reino Unido, el Glasgow Rangers, cayó emparejado con el Sporting de Lisboa. Sería bonito una invasión escocesa en la final de Manchester en mayo, aunque dudo que los escoceses puedan superar a los lisboetas.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Doctorados en San Siro

Superaron los gunners el examen más importante del año con una exhibición ante el Milan en San Siro y lo hicieron sin renunciar a los exquisitos principios de Wenger: toque en corto, continuos apoyos, paredes para desbordar, movimiento rápido de la bola y llegadas por banda. Un espectáculo para la vista y un oasis de buen fútbol en medio de tantos partidos pobres donde lo que importa es anular al contrario en lugar de imponer los principios propios.

El partido fue un continuo dominio del Arsenal, salvo algunos minutos del segundo tiempo donde el Milan lo intentó con acciones aisladas. Sin lugar a dudas la figura del partido fue Fabregas, con su tiro al larguero en el primer tiempo, y con el gol que reventó la eliminatoria a escasos minutos del final, ante el que Kalac pudo hacer algo más. El catalán sacó pecho donde tenía que hacerlo, en la casa de Kaká, imponiéndose al brasileño tanto en el Emirates como en San Siro y dando un paso al frente en sus reivindicaciones como uno de los mejores medios del fútbol mundial.



Quien también me gustó mucho fue Flamini, que además de ser fundamental en la recuperación del balón, y de haber controlado al medio brasileño en los 180 minutos, tiene un toque bastante superior al del clásico medio defensivo. Por no hablar de Sagna, que para mi gusto es uno de los laterales derechos en mejor forma del continente.



En cuanto al United, no tuvo problemas con la visita del Lyon. Se dedicó a controlar el partido y administrar la renta del 1-1 de la ida. El 1-0 de Cristiano Ronaldo (30º gol de la temporada que anota el portugués) le dio la suficiente tranquilidad para dominar la situación, ante un pobre Lyon, que tuvo demasiado miedo en el Teatro de los Sueños, aunque tuvo su ocasión con un tiro al palo en la segunda mitad de Keita.



Toca turno para el Chelsea hoy, al que el Olympiakos se lo pondrá bastante más difícil de lo que parece a priori. Al Liverpool le esperaremos hasta el martes que viene, donde esperemos que triunfe en San Siro como ayer hizo el Arsenal.

jueves, 21 de febrero de 2008

United y Arsenal lo dejaron para la vuelta

United y Arsenal dejaron para la vuelta el desenlace de sus eliminatorias. Al Arsenal le puede valer el 0-0 para San Siro pues un empate le mete y no es difícil que Eduardo o Adebayor cacen alguna en Milan (lástima ese larguero de Adebayor en el último minuto que tuvo que ser gol), aunque no hay que olvidar que enfrente están los actuales campeones y que, a priori, son los favoritos para pasar con Kaká y Pato que pueden romper la cintura a Senderos en cualquier momento.



Todo pasará por algún detalle y un poco de fortuna que decante la balanza para uno u otro. Por otro lado, el United obtuvo un buen resultado en su visita a Lyon, y más viendo cómo se produjo casi sobre la bocina con ese gol de Tévez que igualaba el zapatazo de Benzema. El 1-1 le debería valer para resolver en Old Trafford con su empuje y su entrega habitual. Desde luego, si saca la cara que sacó ante el Arsenal hace unos días, no debería tener ningún problema.

En cuanto al Celtic... ayyy... el Celtic... un equipo que todo lo que tiene de simpático y emblemático lo tiene de inocente y de limitado. Fue un auténtico pelele en manos de Messi y Ronaldinho. Aún me pregunto por lo caprichoso que puede llegar a ser el fútbol para que llegasen a irse al descanso por delante en el marcador.

En la UEFA hubo pleno total con el sorpresón del Bolton en el Calderón pues, yo al menos, no daba un duro por ellos. Y mucho menos sin la referencia de Anelka en punta. El Everton goleó al Brann por 6-1 con hat-trick de Yakubu y doblete de Johnson, mientras que el Tottenham empató en Praga ante el Slavia y hace bueno el 2-1 de la ida.

En cuanto a los escoceses, el Rangers empató a uno en Grecia ante el Panathinaikos, con gol de Novo a falta de diez minutos, por lo que le vale el 0-0 de la ida para pasar a octavos, mientras que el Aberdeen sucumbió en Munich donde el Bayern le hizo una manita (5-1).

miércoles, 20 de febrero de 2008

Su competición favorita

Cuando vienen mal dadas, como esta semana pasada con la eliminación en FA Cup frente al Barnsley, los reds dan un golpe encima de la mesa y se aferran a las dos grandes orejas de la Copa de Europa, su competición favorita, como el caso del Madrid o el Milan y que por algo les hace sumar 21 títulos a los tres. Parece que Benítez se ha especializado como ningún otro entrenador en eliminatorias a doble partido, y ayer el Liverpool volvió a demostrarlo con su presión asfixiante, su juego aéreo y el permanente aliento de Anfield, igual que había pasado en los tres últimos partidos de la liguilla, cuando supieron sacar lo mejor de sí mismos para golear al Besiktas, al Oporto o al Olympique de Marsella, cuando nadie daba un duro por ellos.

Ayer se repitió la historia. Cierto que el Inter jugó una hora con uno menos por la expulsión de Materazzi, pero no creo que esto condicionase tanto el partido porque la primera media hora fue igual que el resto del partido. Las estadísticas del encuentro son aplastantes: diez córners del Liverpool frente a uno del Inter; 68% de posesión del balón; siete tiros a puerta frente a ninguno del Inter y once tiros fuera mientas que el Inter sólo lo intentó tres veces. Por no hablar de las manos clarísimas que Frank De Bleeckere no pitó a Vieira y que hubiera supuesto penalty a favor del Liverpool.



Los goles del partido cayeron por su propio peso. Con algo de fortuna y muy tarde, pero cayeron con justicia. Primero fue Kuyt en el ´85 y después el GRAN capitán, Steve Gerrard que acertó con un tiro raso desde fuera del área. Podemos decir que vuelve la esperanza a Anfield, y una temporada más, el Inter va preparando sus maletas de despedida de la Champions. Buenas noticias para el mundo del fútbol.



Cerramos este post diciendo que el Chelsea de Avram Grant poco tiene que envidiar al de Mourinho, por no decir que es más aburrido y conservador aún. Le valía no perder en Grecia, y al igual que el Olympiakos, se conformaba con el 0-0 para decidir la eliminatoria en Stanford Bridge. Pocas ocasiones para ambos en un partido bastante soporífero.

Hoy turno para Arsenal y United. Partidazo en el Emirates entre Arsenal y Milan, y difícil partido del United ante el Lyon de Benzema, Govou y Ben Arfa, que no es el de la primera fase que tan poca cara plantó al BarÇa. Apostaría por victoria de los gunners y derrota de los red devils.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

¡Repetimos!

Después de la decepción que supuso la no clasificación para la Eurocopa 2008 por parte de Escocia, ayer fue día de celebración para los escoceses, al menos para la mitad católica de Glasgow. Por segundo año consecutivo los chicos del entrañable Gordon Strachan logran el pase a octavos de la liga de campeones para envidia de sus rivales del Rangers que todavía deberan sudar sangre frente al Lyon dentro de una semana para acceder a la siguiente ronda.


La jornada se presentaba dificil con la visita a San Siro para medirse a su verdugo de la campaña pasada donde fueron derrotados 1 a 0 en la prorroga privándoles del privilegio de ser el primer equipo escocés en acceder a cuartos de final de la champions. Sin embargo el partido de ayer contaba con la ventaja del colchón de 3 puntos que mantenía con el Shakhtar Donetsk y que obligaba a los ucranianos a ganar al Benfica de Camacho y confiar en la victoria de los rossoneri. Para suerte de los sufridos corazones de los escoceses, a la media hora 'San Cardozo' ya había adelantado por dos veces al Benfica en Ucrania, con lo cual bastaba dejar el tiempo pasar con su empatito mientras el Milan (ya clasificado) disfrutaba del balón de oro de Kaká y homenajeaba a Inzaghi quien podía encaramarse a la primera posición de goleadores en Europa. Ni el gol del Pippo en el minuto '71 ni el 1 a 2 de Lucarelli antes del descanso inquietaron a los hinchas del Celtic, que a buen seguro que mantuvieron despierta la ciudad de Milan hasta altas horas de la madrugada tras su merecido pase a octavos en un grupo a priori difícil con dos pesos pesados en Europa como son los lusos y los italianos.

¡Enhorabuena Celtic!